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El día 18 de noviembre de 2005, quedo clausurado el II Congreso
Nacional de Calidad Alimentaría celebrado en Jerez de La Frontera
(Cádiz), los días 16, 17 y 18 de noviembre con la presencia
de D. Emilio Viejo Fraile, Presidente del Consejo General de Colegios
Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España,
D. Manuel Ariza Seguín, Subdirector General de Economía
Social del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Doña
María Isabel Hernández Encinas, Secretaria General del Fondo
de Regulación y Organización del Mercado de los Productos
de la Pesca y Cultivos Marinos (FROM), del Ministerio de Agricultura,
Pesca y Alimentación, D. Antonio Rodríguez Ocaña,
Dirección General de Industrias y Promoción Agroalimentaria
de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía
y D. Francisco González Martínez, Presidente del Consejo
Andaluz de Colegios de Ingenieros Técnicos Agrícolas.
Este congreso ha sido organizado por el Consejo General de Colegios Oficiales
de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, a través
de su Fundación IDEA (Ingeniería y Desarrollo Agrario) y
con la colaboración del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos
Agrícolas de Andalucía Occidental.
CONCLUSIONES
La calidad es uno de los pilares del modelo agroalimentario
del futuro, lo que supone grandes retos y también grandes oportunidades.
La necesidad de retomar el estudio del suelo como origen de la calidad
de nuestros productos desde los aspectos físicos, químicos
y biológicos, así como de las diferentes variables que inciden
en el mismo (lluvia, viento, periodos de sequía, etc.
Los profesionales de la ingeniería técnica agronómica
deben de implicarse en una concepción global de la calidad, no
solo en aspectos concretos sino que deben desarrollar una mayor participación
en la transformación, comercialización y distribución
de los productos.
La aplicación de protocolos en la comunicación para evitar
alarmismo sin fundamento ante situaciones de crisis alimentarias. Estas
situaciones de crisis cuando se les da una respuesta rápida evidencian,
la correcta aplicación entre otros de los sistemas de trazabilidad
como herramienta de la seguridad y calidad alimentaria.
La globalización de los mercados supondrá una mejora de
las posibilidades de mercado, si bien, no debemos olvidar que también
supondrá un incremento de la competencia y sus costes.
Es preciso una mayor inversión en investigación, innovación
y desarrollo, con una mayor participación del sector privado a
través de los actuales programas.
La ganadería tiene una aportación muy importante en la seguridad
alimentaria del producto final, por medio de los productos primarios ganaderos,
lo que precisa del control de los riesgos vinculados a explotaciones ganaderas.
La importancia de las políticas de calidad diferenciadas para productores
y consumidores, serán un reconocido elemento para el desarrollo
rural.
El futuro de la ingeniería agronómica ligada al campo pasa
por nuestra adaptación y el desarrollo de trabajos ligados al sector
servicios en la realización de tareas de certificación y
acreditación.
Es necesario avanzar en la diferenciación de los productos pesqueros
a través de las marcas de calidad.
Las marcas colectivas constituyen un buen instrumento para valorizar los
productos pesqueros españoles.
Es necesario continuar haciendo un esfuerzo desde la administración
pesquera, para generar marcos de apoyo y promoción, a través
de campañas institucionales que alcancen tanto a los sectores de
la producción y comercialización como a los consumidores.
El impulso a la implantación a las nuevas tecnologías es
un factor estratégico en el avance de los sistemas de calidad en
el sector pesquero.
Por último resaltar que para avanzar en un sistema agroalimentario
de calidad son fundamentales, la información, junto a la aplicación
de políticas de investigación, desarrollo, e innovación.
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